
Finalizada la Segunda Guerra, el mundo quedó virtualmente dividido, y los especialistas y eruditos en cada disciplina trascendental eran discutidos y reclamados por ambos bandos, para propulsar sus ambiciosas necesidades.
En Argentina, la situación era decididamente más favorable. Perón se encontraba en su primer mandato como presidente, y además de contar con un amplio apoyo popular, sus decisiones políticas y económicas pusieron temporalmente a la Argentina en un lugar de importancia.
Políticamente, Argentina se ubico en la conocida "Tercera Posición", declarándose neutral al conflicto (aunque a pocos meses de finalizar la Guerra, se inclinó del lado aliado). Esto le permitió la comercialización con ambos "bandos", y el fortalecimiento de su economía. En algunos casos, esta posición fue acusada como "cobarde y dubitativa"
Aprovechando el debilitamiento de las potencias y demás países que activamente participaron en la guerra, Perón administro un tipo de medidas económicas, basadas fundamentalmente en la exportación de materias primas, que permitieron ubicar en una posición favorable la situación económica del país.
En el primer mandato (1946-1952), la economía del sistema peronista fue en un primer momento nacionalista y estatista, pero antes de asentar industrias siderúrgicas, implementó medidas de exportación.
La Argentina, durante la Segunda Guerra Mundial había venido acumulando reservas de dinero importantes en Gran Bretaña lo cual la convertía de país deudor a acreedor. Se encontraba en una posición muy especial reforzada por el hecho de ser proveedora de materias primas en un mundo que recién empezaba a construir sus economías y sus sistemas productivos después de la guerra.
Durante 1946, Enrique Gaviola, el físico argentino más capaz y mejor entrenado del momento, planteó la idea de una organización científica nacional. Pretendía invitara a científicos extranjeros a participar de proyectos nacionales, para que Argentina avance en el tema y se ubique en los primeros planes mundiales. Además, Gaviola fue el primero en Argentina que planteo una idea atómica, y de la creación de una comisión nacional de investigaciones científicas.
Gaviola recibe una propuesta de la marina de crear un "Instituto Radiotécnico". Gaviola acepta el ofrecimiento, y les escribe a amigos en el extranjero y al premio Nóbel de Física, Heisemberg, solicitando su participación en el instituto.
Heisemberg acepta el ofrecimiento y las primeras repercusiones globales hacen eco. En una publicación de política internacional, New Republic, se hace mención a "un programa militar nuclear que se está lanzando en Argentina".
Las criticas son negativas, denunciando "el difícil rumbo que la Argentina está transitando, y la posibilidad de crisis que esto acarrea" .Mostrando así, como claramente indeseable la perspectiva de que la Argentina saliera como un país emergente, o aunque sea con poder cuantificable.
Esto genera repercusiones internacionales, que forjan presiones. Estas forman descontentos internos, y como consecuencia se cambia el plan de acción, Heisemberg no viene al país y el proyecto fracasa. Este seria un esqueleto y sorprendentemente un "aviso" de lo que posteriormente sucedería años mas tarde.
Juan Domingo Perón, junto con el brigadier Ojeda, se empeñaron también en modernizar la aeronáutica. Es así, que en 1945 se crea la Secretaría Aeronáutica, y en 1946 se funda la Fuerza Aérea Argentina.
Los proyectos de expansión de la aviación, denotan la falta de experiencia en el tema de los profesionales argentinos. Por esto, se decide buscar colaboradores extranjeros que ayuden y contribuyan a crear la nueva industria nacional en materia tecnológica (en este caso aeronáutica).
En 1947, varios científicos alemanes llegan a la Argentina. El más reconocido de ellos era Kurt Tank, que años después (1950), sería el responsable de la creación del "Pulqui II", uno de los aviones cazas más veloces y avanzados del mundo (similar al mítico MIG-15 soviético).
Un año antes de venir a trabajar a la Argentina, Tank se encuentra con un científico austríaco, que conocía anteriormente. Este señor, Ronald Richter, le confía una idea que había estado trabajando y estudiando hace tiempo. Asegura saber con facilidad como impulsar aviones con una energía poderosa y novedosa: la energía atómica. Kurt Tank queda fascinado con la propuesta, y quedan en contactarse. Poco menos de un año mas tarde, este ultimo viaja a la Argentina para trabajar en la Fuerza Aérea, en Córdoba.
En 1948, Tank mantiene una reunión con Perón, en donde comenta lo hablado con Richter meses atrás y lo recomienda rotundamente para trabajar en el país. Perón, acepto gustoso.
Poco tiempo después, se produce una entrevista personal entre Richter y Perón, ya en Argentina. Este le comenta sus nuevos y ambiciosos planes, relacionados con la energía nuclear, con la investigación que quería desarrollar el austríaco de obtener gran cantidad de energía a un costo muy bajo; y Perón queda fascinado. El proyecto significaba beneficios mutuos e importantes para ambos. Perón obtenía un recurso crucial novedoso en esa época, y el científico apoyo y reconocimiento mundial.
Luego de las formalidades, Richter se instala en Córdoba con Tank. Allí comienza a realizar experimentos, pero denuncia intentos de sabotaje y propone trasladar el proyecto a un lugar mas aislado. Esto, casualmente coincide con la idea de Perón de poblar el país, por lo cual este recomienda instalar las nuevas estructuras en el sur.
Luego de ver e investigar, el sitio indicado es la Isla Huemul, en San Carlos de Bariloche, dentro del Nahuel Huapi. El lugar es perfecto para un proyecto de este tipo: es recóndito y tranquilo. Así comienza el "Proyecto Atómico Huemul".
Luego de varios meses, se anuncia que se ha logrado el cometido: se ha obtenido el control a escala de la producción de energía termonuclear. La prensa internacional no se hace esperar, y critica escépticamente el anuncio, pero no deja de tratarlo e investigarlo, a la vez que seguían de cerca los desarrollos científicos que permitirían a los Estados Unidos enviar hombres a la luna.
Pasado el tiempo, las presiones internacionales, inferidas por organismos científicos y por medios periodísticos (principalmente norteamericanos) hacen que el “Proyecto Atómico Huemul” fuese considerado inviable por parte del gobierno de Perón.
Quizás era un proyecto demasiado avanzado para un país del Sur con una economía en crecimiento y afín a ideas “Socialistas”.
1 comentario:
Hola: Te felicito por el blog. Me llamo Walter Bentancor y soy autor del libro EL GENERAL DE LOS CAZAS-ADOLF GALLAND EN ARGENTINA 1948-1955- Por si te interesa la info, te invito a conocer mi sitio web www.gallandenargentina.com.ar , o mi blog http://ayernoticiahoyhistoria.blogspot.com
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mbentan@gmail.com
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